martín casado

Dolor crónico de la espalda baja

Aproximadamente 4 de cada 5 personas presenta dolor de espalda en algún momento de su vida, siendo en la gran mayoría de los casos de origen desconocido.

Sin embargo, cuando nos referimos al dolor crónico en la espalda baja (DCEB), lo hacemos para hablar de la sensación de rigidez, disminución del movimiento y dificultad para poner recta la espalda baja que experimenta una persona durante un período mayor a tres meses.

Por daros algunos datos sobre cómo afecta el DCEB en nuestra vida diaria:

– DCEB puede persistir durante un año o más después del primer episodio de dolor entre el 25% y el 60% de los casos.

– DCEB es la principal causa de años vividos con discapacidad en países desarrollados y en desarrollo. Siendo, además, una de las dolencias más importantes en las bajas laborales indefinidas

– Hay una estrecha relación entre el % de casos de personas con DCEB y el nivel socioeconómico de los países. Siendo los países más desarrollados los que más sufren esta dolencia. ¿Raro no? O quizás no tanto.

¿Y si además os digo que en el 90% de los casos, ese dolor de espalda no tiene ninguna relación causal con un daño anormal en la columna? Sí, habéis leído bien, sólo 1 de cada 10 personas que experimentan este tipo de dolor pueden establecer algún tipo de relación entre su dolencia y un daño anormal en su columna (obviando todas aquellas anormalidades que se producen en la columna de manera natural por el paso del tiempo). Debido a esto, los científicos empezaron a denominar a esta dolencia como “dolor inespecífico de la espalda baja”.

Entonces, ¿cuáles son las causas de este dolor?

Como su nombre bien indica, se trata de un problema inespecífico y, por tanto, la solución no la encontraremos en un único culpable, sino en la relación de varios factores. Esto ha obligado a la ciencia a mirar más allá de los antiguos modelos reduccionistas de dolor = daño estructural (ver qué es el dolor), encontrando muchas más relaciones y soluciones al problema a través del modelo biopsicosocial, el cual, se puede definir como un enfoque en el que los factores biológicos, psicológicos (pensamientos, emociones y conductas) y sociales desempeñan un papel fundamental en el contexto de una enfermedad, discapacidad o dolor. Esto quiere decir, que cualquier tipo de dolor tiene varios componentes biopsicosociales que afectan de manera directa a la forma en el que una persona lo desarrolla.

Siguiendo este modelo, son muchas las investigaciones que han conseguido relacionar varios aspectos biopsicosociales con el DCEB. Factores como el sedentarismo, el estrés crónico, el catastrofismo, la ansiedad, la falta de sueño, la kinesiobofia (miedo al movimiento), el tabaquismo, tener malas relaciones personales con amigos, familiares o pareja, estar de malhumor constante o tener un trabajo con una carga psicológica muy demandante son elementos con un peso de importancia en DCEB.

Es por ello, que la solución definitiva al DCEB se debería abordar desde un punto de vista mucho más multifactorial. Primero, educando a la persona en el dolor, para que comprenda las bases de su problema, para, posteriormente, trabajar de forma sinérgica las bases del movimiento humano, la fuerza (con el objetivo de disminuir la kinesiobia y mejorar sus capacidades básicas) y los factores psicosociales que afectan de manera directa su estado actual.

A modo de resumen general:

– El dolor crónico de la espalda baja es la principal causa de baja laboral en el mundo.

– Sólo en un 10% de la población se puede establecer como causa un daño en la columna (suele ser en los casos graves).

– En el 90% de los casos las causas reales del dolor son inespecíficas, siendo el sedentarismo, el estrés, la kinesiobobia o el catastrofismo algunas de las causas más relevantes.

– La educación del dolor, los ejercicios de consciencia corporal y de fuerza, junto con el mejor manejo de los factores psicosociales, se ven como las mejores herramientas para eliminar el dolor crónico de la espalda baja.

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2. Steff ens D, Maher CG, Pereira LS, et al. Prevention of low back pain: a systematic review and meta-analysis. JAMA Intern Med 2016; 176: 199–208.

3. Hayden JA, Chou R, Hogg-Johnson S, Bombardier C. Systematic reviews of low back pain prognosis had variable methods and results: guidance for future prognosis reviews. J Clin Epidemiol 2009; 62: 781–96.e1.

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