Desde hace ya varios meses, específicamente desde el 15 de marzo del 2020, el mundo se paralizó por completo. Un virus invisible puso en jaque a toda una sociedad que se sentía prácticamente invisible.

La covid-19 es una enfermedad infecciosa causada por el virus SARS-CoV-2, en el que la mayoría de las personas que se contagian presentan síntomas de intensidad leve o moderada, y se recuperan sin necesidad de hospitalización.
Sin embargo en aquellas personas de edad avanzada, o con patologías previas en las que se suele derivar en estados inflamatorios crónicos, el riesgo a generar una infección mayor o incluso la muerte aumenta exponencialmente.
¿Qué aspectos aumentan el riesgo de infección grave en la población?
- Tener >50 años
- Sufrir sobrepeso u obesidad
- Haber sido diagnosticado de cáncer en los últimos 5 años
- Ser trasplantado de órganos
- Problemas respiratorios crónicos
- Tener el sistema inmune deprimido
Por tanto, cualquier persona que tenga alguna de estas características deberá extremar las precauciones con el fin de evitar sufrir una infección grave.
¿Cuáles son los ESCUDOS DE PROTECCIÓN frente a la Covid-19?
Tenemos dos. Un escudo exógeno (no está dentro de nuestro cuerpo) y otro endógeno (está dentro de nuestro cuerpo y podemos mejorarlo o empeorarlo). Sin embargo, desde la prensa sólo se ha priorizado en uno ¡el exógeno!
¿Qué es el escudo exógeno? Es la primera línea de contención que debemos tener frente al virus. La muralla
- Lavado de manos
- Mascarilla
- Distancia de seguridad >1,5 metros
El mayor problema es que estas medidas las usamos en sitios públicos, sin embargo, las últimas evidencias científicas han demostrado que la mayor parte de contagios se producen en el hogar o en reuniones de amigos, en la que el uso de la mascarilla brilla por su ausencia. Entonces, ¿Qué pasa si aún usando estas medidas entramos en contacto con el virus? Aquí es donde el escudo endógeno y nuestros hábitos juegan un papel fundamental.
El escudo endógeno es ¡NUESTRO SISTEMA INMUNE! es nuestro ejercito natural contra las infecciones, como las bacterias y los virus. A través de una reacción bien organizada, tu cuerpo ataca y destruye los organismos infecciosos que lo invaden. En resumen, es el único que puede derrotar al virus en el momento que este ha sobrepasado la primera barrera.
La evidencia reciente ha demostrado que la COVID-19 deteriora la respuesta del sistema inmunológico al inducir leucopenia (enfermedad y un trastorno de la sangre producida por la baja producción de leucocitos o glóbulos blancos, siendo los encargados de combatir contra virus, gérmenes y bacterias en el sistema sanguíneo). Un recuento bajo de leucocitos o glóbulos blancos debilita nuestro sistema inmune y, con ello, estamos expuestos a problemas de infecciones y bacterias con niveles elevados de mediadores proinflamatorios.
Además, esta desregulación inmunológica podría tener un desenlace fatal principalmente en personas con condiciones médicas preexistentes y en pacientes de edad avanzada en los que se espera un estado de inflamación crónica
Sin embargo, la parte positiva es que el funcionamiento del sistema inmune ¡DEPENDE DE TÍ!, de tus hábitos diarios.
Por tanto, si tan importante es nuestro sistema inmune, ¿qué puedo hacer para mejorarlo y disminuir el riesgo a sufrir una infección más grave de lo que debería?
Sólo debes cumplir 3 requisititos diarios para generar un sistema inmune sólido y efectivo:



- EJERCICIO FÍSICO MODERADO: Se ha demostrado que el ejercicio físico realizado a intensidad moderada es el medio más eficaz para potenciar tu sistema inmunológico y guiarlo hacia un estado antiinflamatorio, que parece ser el factor clave en la prevención de una infección de gravedad por covid-19. Por tanto el entrenamiento de fuerza bien planificado junto al entrenamiento del sistema cardiopulmonar en umbrales específicos, son la base sobre la que asentar tu refuerzo inmune.
- ALIMENTACIÓN SALUDABLE: La alimentación es la base para mantener un estado energético y antiinflamatorio de todo tu organismo. Evita los productos ultraprocesados (su composición favorece un estado proinflamatorio) y haz uso de productos sin procesar o mínimamente procesados como verduras, frutas, legumbres, pescados etc.
- GESTIONA TU MENTE: Un estado emocional alterado, en el que el estrés, la infelicidad y la ansiedad priorizan, predisponen al sistema inmune a un estado de alerta continuo, disminuyendo su capacidad de acción cuando se necesite. Pon las cosas en perspectiva y lleva a tu mente a un estado de paz interno.
RESUMEN:
- Ante la Covid-19, debemos protegernos como un ejército medieval. Creando una buena “muralla” como primera barrera de protección (mascarilla, distancia de seguridad e higiene) y un “buen ejercito” por si el virus entra en contacto con nuestro organismo, con un sistema inmune poblado, fuerte y activo
- No te permitas el lujo de sólo tener en cuenta la primera barrera, pues el mayor riesgo de contagio se da en el hogar
- No le tengas miedo al ejercicio, es tu mejor manera de hacerle frente al virus
- ¿Cuál de los dos escudos es más importante? Los dos, un castillo no se defiende sólo con muros o con soldados, ambos son complementarios y necesarios.
- Cuídate por fuera y cuídate por dentro y el virus no podrá contigo ni con tus seres queridos.
Si quieres mejorar tu sistema inmune empezando a ganarle la batalla al virus, completa esta encuesta y te ayudaré a que sea así.
“La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada” (A. Schopenhauer)
BIBLIOGRAFÍA
https://www.academianutricionydietetica.org/noticia.php?id=113